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Residus radioactius

Residuos radiactivos

Las actividades en las que se utilizan o producen materiales radiactivos con fines médicos, industriales o de investigación y las instalaciones relacionadas con el ciclo del combustible nuclear para la producción de energía, generan como consecuencia de su funcionamiento residuos radiactivos.

En España, el concepto de residuo radiactivo está definido en la ley sobre energía nuclear como "cualquier material o producto de desecho, para el cual no está previsto ningún uso, que contiene o está contaminado con radionucleidos en concentraciones o niveles de actividad superiores a los establecidos por el Ministerio de Industria y Energía, previo informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)”.

De acuerdo con lo establecido en la mencionada, el Gobierno establecerá la política y el programa nacional sobre la gestión de los residuos radiactivos, incluido el combustible nuclear gastado, y el desmantelamiento y clausura de las instalaciones nucleares, mediante la aprobación del Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR).

Dicho plan debe recoger, de acuerdo con el Real Decreto para la gestión responsable y segura del combustible nuclear gastado y los residuos radiactivos, las estrategias, actuaciones necesarias y soluciones técnicas a desarrollar en España en el corto, medio y largo plazo, encaminadas a la gestión responsable y segura del combustible nuclear gastado y los residuos radiactivos, al desmantelamiento y clausura de instalaciones nucleares y al resto de actividades relacionadas con las anteriores, incluyendo las previsiones económicas y financieras y las medidas e instrumentos necesarios para llevarlas a cabo. A fecha actual se encuentra vigente el 6º PGRR aprobado en 2006.

La gestión de los residuos radiactivos en España, incluido el combustible gastado, se categoriza como un servicio público que se encomienda a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, S.A. (Enresa).

Durante el primer trimestre de cada año, Enresa debe remitir al CSN, a quien corresponde el control de la seguridad de la gestión del combustible nuclear gastado y de los residuos radiactivos y la realización de las evaluaciones e inspecciones de los planes, programas y proyectos necesarios para todas la fases de dicha gestión, la información sobre las actividades desarrolladas en el año anterior y las previsiones para el año en curso, en relación con lo establecido en el PGRR vigente en cada momento.

El CSN, ejerce la vigilancia y control de los residuos radiactivos generados en cada una de las instalaciones nucleares y radiactivas, cubriendo las fases de generación, acondicionamiento, transporte y almacenamiento de los mismos  y de las actividades realizadas por las empresas o entidades que participan en cada una de estas etapas. El objetivo de estos controles es garantizar que la gestión de los residuos radiactivos es segura y no supone un riesgo radiológico inaceptable para las personas y para el medio ambiente, tanto en el momento presente como en el futuro.

Seguridad en la gestión de los residuos radiactivos

Considerando las recomendaciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sobre seguridad en la gestión de los residuos radiactivos, las directivas de la Unión Europea en la materia y el marco regulador español, pueden resumirse como principios de seguridad que deben orientar la gestión de los residuos radiactivos los siguientes principios:

  • 1: Protección de la salud humana y  la protección del medio ambiente.
  • 2: Protección más allá de las fronteras nacionales.
  • 3: Protección de las generaciones futuras.
  • 4. Necesidad de no imponer cargas indebidas a las generaciones futuras.
  • 5: Necesidad de un marco legal nacional y de independencia de los órganos reguladores.
  • 6: Control de la generación de residuos radiactivos: Minimización de su producción.
  • 7: Necesidad de tener en cuenta las interdependencias entre todas las etapas de generación y de gestión de los residuos radiactivos.
  • 8: Necesidad de garantizar la seguridad de las instalaciones de gestión durante toda su vida.

España ha ratificado la convención conjunta sobre seguridad en la gestión del combustible gastado y de los residuos radiactivos, comprometiéndose internacionalmente de esta manera a requerir los más altos niveles de seguridad en la gestión de estos materiales, de acuerdo con las recomendaciones del OIEA.

Cada periodo de tres años, España elabora un informe nacional sobre este asunto y se somete a un examen de carácter internacional para que los demás países firmantes de la convención conjunta valoren la seguridad de nuestra gestión de los residuos radiactivos. El primero de dichos exámenes se realizó en 2003.