CSN Laboratorios de Seibersdorf del OIEA - Alfa 63 Revista Alfa

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Alfa 63

La radioterapia avanza hacia el futuro con tecnologías como la protonterapia o la terapia FLASH. Estos tratamientos son el tema de apertura de la entrega de otoño de la revista Alfa que se adentra también en la astrobiología, disciplina que reúne biología, química, física, geología y astronomía para abordar una pregunta fundamental: ¿qué es la vida y dónde puede existir? Alfa apunta, además, hacia algunos de los grandes retos que marcan la agenda internacional: la geoingeniería. El perfil histórico se detiene en esta ocasión en Niels Bohr, figura que revolucionó la física con sus teorías sobre la estructura atómica y la dinámica nuclear, pero también advirtió sobre las implicaciones políticas y éticas de la ciencia. En la entrevista, Alfa charla con Alfredo Poves, maestro de varias generaciones de físicos nucleares y pionero en el estudio del modelo de capas. Las páginas más técnicas de la revista del CSN incluyen un artículo sobre los veinticinco años del Protocolo de la chatarra y hacen balance sobre la renovación de la autorización de explotación de la central nuclear Trillo. 

El apartado de I+D describe el proyecto sobre la caracterización, exhalación y remediación de radón en materiales de construcción (EXRADON), a través de un estudio de la Universitat Politècnica de València. Este número sirve, además, para conocer mejor la labor del complejo de laboratorios de Seibersdorf del Departamento de Ciencias y Aplicaciones Nucleares del OIEA desde su apertura en 1962.

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Laboratorios de Seibersdorf del OIEA

El complejo de laboratorios de Seibersdorf forma parte del Departamento de Ciencias y Aplicaciones Nucleares del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y, desde su apertura en 1962, ha dado soporte técnico a los Estados miembros en el uso pacífico y de no proliferación de tecnología nuclear. Situado a las afueras de Viena, presta servicios analíticos y de calibrado, coordina ensayos colaborativos entre laboratorios y desarrolla metodologías y programas de entrenamiento. La evolución de las necesidades en el ámbito nuclear ha motivado la reciente renovación de sus instalaciones a través de la iniciativa «ReNuAL», y la ampliación del complejo para mejorar su respuesta a los retos futuros.

Texto: Pablo Santamarta | Fotos: Dean Calma / OIEA 

El complejo Seibersdorf integra un total de ocho laboratorios con capacidades multidisciplinares, que abarcan diversas áreas, como la alimentación y la agricultura, mediante la aplicación de técnicas nucleares para la seguque combinan técnicas avanzadas, instrumentación de precisión y formación especializada.

Centro de Capacitación y Demostración

Resultado de la renovación y ampliación del complejo de laboratorios es el Centro de Capacitación y Demostración en Materia de Seguridad Nuclear (NSTDC, por sus siglas en inglés). Las instalaciones, inauguradas en octubre de 2023, han sido proyectadas específicamente para la seguridad nuclear. Su objetivo es colaborar con los Estados miembros para establecer y reforzar programas nacionales de protección física, con el fin de prevenir, identificar y responder a actos hostiles o incidentes que impliquen materiales nucleares o infraestructuras críticas. Para ello, el NSTDC combina formaciones prácticas, demostraciones in situ y ejercicios de cooperación técnica a gran escala. El centro está dotado de equipos avanzados y entornos de demostración que reproducen con fidelidad instalaciones reales de centrales, laboratorios, almacenes de combustible y unidades médicas, entre otras, y permite un entrenamiento en condiciones controladas de un promedio de mil participantes anuales. En su primer año de funcionamiento, celebró cincuenta eventos de formación con más de setecientos participantes. 

Entre las áreas de formación impartidas se encuentra la protección física de materiales e infraestructuras críticas, la detección y respuesta ante actos malintencionados, la investigación forense nuclear, la seguridad informática y la preparación para eventos públicos donde han de aplicarse medidas cautelares de seguridad nuclear.

El centro dispone de simuladores y entornos de realidad virtual que facilitan la formación de los participantes a través de ejercicios prácticos. Un ejemplo destacado de la singular infraestructura del NSTDC es el Centro de Control de Demostraciones (DCC), dotado de un simulador de estación central de alarmas (CAS), réplica de las que habitualmente se encuentran en centrales nucleares. El edificio multipropósito cuenta, además, con una sala de demostración de protección física, donde los participantes pueden configurar, manipular y controlar diversos componentes de protección como sistemas de acceso y cámaras de vigilancia. La seguridad durante el transporte y manejo de fuentes radiactivas constituye un aspecto de máxima importancia, tanto si se trata de un traslado interhospitalario, de investigación o de  una operación de repatriación, en la cual es vital garantizar el resguardo y la integridad de los materiales.

Cada uno de los veintitrés cursos y talleres está diseñado para ser adaptable y responder a las necesidades formativas de los Estados miembros y cuentan con diferentes niveles de preparación, desde la introducción a principios de seguridad física a análisis de vulnerabilidades o ejercicios de respuesta y gestión de incidentes. Este catálogo de cursos permite a las autoridades elegir y ajustar los contenidos a su contexto operativo, lo que facilita la aplicación y traslado de técnicas a los distintos campos de trabajo de operadores y fuerzas de seguridad. Gracias a la coordinación entre los Estados miembros y el OIEA, el plan formativo del NSTDC incluye visitas organizadas en sesiones prácticas cortas para distintos grupos profesionales, en las que se presencian demostraciones y se realizan ejercicios bajo supervisión de expertos del organismo. Las visitas proporcionan una rápida familiarización con los procedimientos técnicos, protocolos y herramientas que, de otra manera, exigirían cursos de mayor extensión o la adquisición de recursos costosos.

El programa de formación incorpora nuevos contenidos en ámbitos de alta demanda, como la seguridad informática –la protección de sistemas de control y redes ante ciberataques–, la investigación forense nuclear –metodología para el análisis de incidentes o trazas de material–, o la planificación de eventos públicos a gran escala que involucren riesgos o peligros radiológicos. Además, el OIEA integra en su programación directrices, publicaciones y marcos de referencia internacionales para la buena práctica operativa. Esta colaboración ha demostrado tener un impacto directo en la mejora de las capacidades de los organismos nacionales en el campo de la seguridad nuclear, dado que ha permitido a las autoridades responsables diseñar planes de protección mejor adaptados, seleccionar tecnologías según los criterios técnicos requeridos y facilitar la cooperación interinstitucional.

El NSTDC funciona como banco de pruebas para soluciones emergentes, lo que favorece la adopción informada de nuevas herramientas de análisis y prevención. La dimensión cooperativa –el intercambio entre participantes de distintas organizaciones y países del globo– contribuye a la estandarización de procedimientos y regulaciones, tanto a nivel nacional como internacional.

En 2021, el OIEA creó, además, el grupo «Amigos del NSTDC» con el propósito de coordinar apoyos y recursos, así como la movilización y concienciación acerca del proyecto, dado que gran parte de su sustento operativo depende de contribuciones de Estados miembros y donantes.