CSN Jornada institucional en el CSN sobre las lecciones aprendidas tras el accidente en la central nuclear Vandellós I - 2019

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Jornada institucional en el CSN sobre las lecciones aprendidas tras el accidente en la central nuclear Vandellós I

El 19 de octubre de 1989 se desencadenó un incendio en Vandellós I, que, sumado a una inundación, derivó en el accidente más grave ocurrido en una central nuclear española, clasificado con nivel 3 (“Incidente importante”) en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares y Radiológicos (Escala INES). Coincidiendo con su trigésimo aniversario, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha celebrado esta mañana una jornada institucional titulada: 30 años del accidente de Vandellós I: “Las lecciones aprendidas en el CSN”.

Este evento, enmarcado dentro del nuevo ciclo de conferencias que organiza el organismo regulador, está orientado a recordar la secuencia del accidente y las lecciones aprendidas, tras las cuales se plantearon mejoras en el campo de la seguridad nuclear y radiológica para el parque nuclear español.

La apertura del acto ha corrido a cargo del presidente del CSN, Josep Mª Serena i Sender, quien ha destacado la importancia de esta jornada de cara a implementar los conocimientos técnicos en materia de seguridad nuclear y radiológica, prioridad máxima y absoluta para el organismo, sobre la que se debe trabajar de manera permanente.

A este respecto, el presidente ha explicado que los organismos reguladores, como garantes de la protección y la defensa del bien público, se enfrentan a dos grandes retos: implementar su legitimidad e independencia, objetivo que puede lograrse mejorando la transparencia y la comunicación, y preservar el conocimiento, a través de la formación continua del capital humano y su rejuvenecimiento, dado que esta es la mejor garantía para la seguridad de las instalaciones en operación.

Serena ha concluido remarcando que, en un mundo globalizado y de permanentes cambios, resulta vital mantener una cooperación internacional eficaz y es preciso diseñar nuevos y mejores sistemas de regulación, supervisión y prevención tan diversos como innovadores.

Tras las palabras del presidente, esta jornada conmemorativa ha continuado con la proyección de un vídeo documental sobre el accidente. Posteriormente ha tomado la palabra el director técnico de Seguridad Nuclear, Rafael Cid, que ha iniciado su exposición poniendo a los asistentes en contexto acerca de las principales características técnicas de Vandellós I, dado que el diseño de esta planta era muy diferente al del resto de las centrales nucleares españolas.

Cid, que formó parte del equipo de inspección que se trasladó a la instalación al día siguiente del accidente, ha repasado la secuencia de los hechos (desde el incendio inicial hasta la recuperación y parada segura de la planta) y las principales lecciones aprendidas, destacando la importancia de la regulación e inspección sobre la protección contra incendios e inundaciones en las centrales nucleares, aspectos sobre el que CSN sigue  realizando mejoras relevantes desde este accidente.

A continuación, la exdirectora técnica de Seguridad Nuclear (2004-2013), Isabel Mellado, ha repasado, entre otros aspectos, la situación previa de la central y del CSN, las reevaluaciones de seguridad realizadas tras los accidentes de Three Mile Island (1979), Chernobil (1986), y el mismo Vandellós I (1989), que en este último caso trajo consigo medidas tales como la renovación de las autorizaciones de explotación cada 10 años para el resto de centrales, junto con la Revisión Periódica de la Seguridad, que el CSN se comprometió a realizar en el mismo plazo. 

Analizadas las actuaciones del Plan de Emergencia llevadas a cabo, así como las referentes a la comunicación pública, Mellado ha apuntado como principales lecciones aprendidas, entre otras, la importancia de contar con un sistema de gestión de emergencias robusto y la necesidad de informar de manera directa a los medios de comunicación y a la opinión pública en situaciones de crisis. Tras el accidente, las funciones de comunicación e información del CSN quedaron recogidas en la modificación de la Ley 15/1980, de 22 de abril, de creación del Consejo de Seguridad Nuclear.

Juan Carlos Carles, ha compartido con los asistentes sus experiencias como inspector residente en Vandellós I en el momento del accidente. Carles ha destacado en su ponencia una de las mayores dificultades a las que se enfrentaron a lo largo de esa noche: dar indicaciones adecuadas a los bomberos, ya que ellos no conocían la instalación. Además, ha subrayado que, entre los actuantes, existía un fuerte temor a la contaminación radiactiva, que finalmente fue aplacado por los responsables de Protección Radiológica de la planta.

Por su parte, Julio Pérez, técnico del Área de Ingeniería del Núcleo, ha puesto sobre la mesa algunas reflexiones sobre los hechos ocurridos en el accidente y también sobre los distintos análisis realizados a lo largo de estos últimos años. Asimismo, ha querido insistir en sus palabras en la necesidad de reforzar la independencia de los reguladores de la seguridad nuclear y la protección radiológica.

Todos los ponentes han valorado muy positivamente la importancia de las lecciones aprendidas de este suceso, que a su juicio se han derivado en mejoras de la seguridad nuclear en España tras la toma de numerosas medidas desde que ocurrió el accidente. En este mismo sentido, ha existido unanimidad entre todos ellos en destacar el valor de la transparencia y la comunicación al público, algo que en cierta forma creen que se puso de manifiesto a partir de este accidente en la central nuclear Vandellós I.

Al término de las diferentes intervenciones, asistentes y ponentes, han participado en un interesante coloquio, que ha moderado el secretario general del CSN, Manuel Rodríguez. Encargado de clausurar esta jornada, el secretario ha concluido que las lecciones aprendidas de los accidentes nucleares ponen de manifiesto la importancia de la cultura de seguridad en las organizaciones, tanto para los titulares como para los reguladores.

La instalación nuclear Vandellós I está situada en el término municipal de Vandellós (Tarragona). Tuvo autorización como central nuclear entre los años 1972 y 1995, con una potencia eléctrica de 480 MWe. Finalizada su explotación comercial, tras el incendio ocurrido el 19 de octubre de 1989, se inició su desmantelamiento parcial en virtud de la Orden Ministerial de fecha 28 de enero de 1998. Esta orden transfería la titularidad de la instalación a Enresa, a la vez que autorizaba la ejecución de las actividades de desmantelamiento reflejadas en el Plan de Desmantelamiento y Clausura de Vandellós I (PDC).

La finalización de la primera de las fases de desmantelamiento contempladas en el proyecto dejó el cajón del reactor, ya descargado de sus elementos combustibles, en un período de espera y decaimiento denominado fase de latencia. Tras este período, cuya duración se estima en unos 25 años, se procederá a desmontar y desmantelar el cajón del reactor y resto de estructuras de la instalación, con el objeto de liberar la totalidad de los terrenos del emplazamiento.

La Resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, de fecha 17 de enero de 2005, autorizó el comienzo de la fase de latencia de la instalación nuclear, quedando Enresa como titular de la misma y como responsable de la ejecución de las actividades de vigilancia y mantenimiento. Por su parte, el CSN mantiene sus tareas habituales de control e inspección de la instalación, sin haber detectado incidentes o anomalías significativas (Pág 177-181).

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