2012
La central nuclear Ascó (Tarragona) ha realizado el preceptivo simulacro anual, conforme a los requerimientos establecidos en su Plan de Emergencia Interior (PEI), con la participación de la Organización de Respuesta ante Emergencias (ORE) del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
La actuación del Consejo se ha desarrollado desde la Sala de Emergencias (SALEM), realizando el seguimiento del estado de planta y de las actuaciones del titular para la recuperación de las condiciones de seguridad.
El ejercicio se ha iniciado a las 09:00 horas con la simulación de un incendio en la unidad II de Ascó, de duración superior a diez minutos, que ha provocado daños en la turbina y en un equipo de seguridad. Además se ha simulado la pérdida de refrigerante del reactor, lo que ha provocado daños en el núcleo y altas dosis de radiación dentro del edificio de contención así como liberación radiactiva al exterior.
Ante esta situación el CSN ha enviado a la zona sus equipos de apoyo externo para realizar los controles radiológicos pertinentes. Además, como medida preventiva, ha recomendado a la subdelegación del gobierno de Tarragona la evacuación de toda la población en un radio de 5 kilómetros en torno a la central, así como el confinamiento y la ingesta de pastillas de ioduro potásico para los habitantes ubicados en un radio de 10 kilómetros.
Durante el ejercicio la central ha llegado a la declarar la "Emergencia General" (Categoría 4), de su Plan de Emergencia Interior y por precaución, el titular ha simulado la parada de la unidad I de la central y la evacuación de todo el personal no necesario para afrontar la emergencia.
Por su parte, el CSN ha alcanzado el modo 3 de su Organización de Respuesta ante Emergencias, lo que implica la activación de todo su personal necesario.
A partir de las 12.55 la unidad II ha ido recuperando equipos de seguridad y la situación se ha ido normalizando.
Un suceso de esta naturaleza habría sido clasificado como accidente de nivel 4 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES).