Alfa 66
En este número de Alfa coinciden la biología de ambientes extremos, la mecánica celeste y la protección radiológica fuera de la Tierra. Esta edición dedica su portada a Chernóbil. Cuarenta años después del accidente, un reportaje recorre las evidencias acumuladas sobre mamíferos, anfibios, nematodos y microorganismos en la zona de exclusión, con atención a los trabajos de campo sobre melanismo en ranas y a los estudios genómicos recientes.
El reportaje sobre el eclipse solar total del próximo 12 de agosto, el primero visible desde la península ibérica en más de un siglo, recorre la geometría del fenómeno, abordando la ciencia que solo es accesible durante su totalidad. El espacio sobre radiación espacial examina qué ocurre cuando la Tierra deja de actuar como escudo y la entrevista a Ángel Luis Fernández Recuero, editor de la revista Jot Down aporta una reflexión sobre el lugar de la ciencia en la cultura.
El artículo técnico presenta el proyecto MARRTA, un sistema de análisis proactivo de riesgos en radioterapia con técnicas avanzadas desarrollado de forma conjunta por las principales sociedades científicas del sector y el Consejo de Seguridad Nuclear. Completan el número la Radiografía sobre la doble verificación de las licencias de personal en centrales nucleares, el proyecto RADosis sobre evaluación de dosis por radón en lugares de trabajo con condiciones extremas, y el perfil de CEIDEN, la plataforma que coordina la I+D de fisión nuclear en España.
Aplicación de la ICRP 137, parte 3, a la evaluación de dosis por radón en lugares de trabajo con condiciones extremas (RADosis)
El Real Decreto 1029/2022, de 20 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento sobre protección de la salud contra los riesgos derivados de la exposición a las radiaciones ionizantes, transpone parcialmente la Directiva 2013/59/Euratom del Consejo en lo relativo a la protección de la salud contra los riesgos derivados de la exposición a las radiaciones ionizantes.
Texto: Arturo Vargas, Victoria Moreno, Claudia Grossi y Lluis Font / Universitat Politècnica de Catalunya
El artículo 19.2 establece que, cuando en un lugar de trabajo haya zonas en las que la concentración de radón en aire supere el nivel de referencia de 300 Bq/m3, pese a las medidas adoptadas según el principio de optimización, el titular de la actividad laboral deberá estimar las dosis efectivas anuales que puedan recibir los trabajadores con acceso a esas zonas. Si la dosis supera los 6 mSv/año, deberá establecer las medidas de protección radiológica aplicables.
Existen diferentes equipos para realizar de manera sencilla una estimación anual de la concentración de radón. Sin embargo, para estimar con precisión la dosis efectiva es necesario conocer el factor de equilibrio (F), de las fracciones (f), de las distintas modas de tamaño de los aerosoles y sus respectivos coeficientes de dosis. Dado que realizar todas estas mediciones resulta poco práctico, la Publicación 137 de la Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP, por sus siglas en inglés) propone una metodología para calcular la dosis por inhalación de los descendientes del radón, junto con un sistema simplificado que evite una elevada complejidad metrológica.
El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), en su resolución de 8 de abril de 2024, establece que, para la exposición al radón (Rn-222), se deberán utilizar por defecto los siguientes coeficientes de dosis:
- 3 mSv mJ h m-3, en la mayor parte de los ambientes interiores (lugares de trabajo y viviendas). El coeficiente de dosis correspondiente expresado en términos de concentración de radón en el aire es de 6,7 x 10-6 mSv h-1 Bq-1 m3, suponiendo un factor de equilibrio F = 0,4.
- 6 mSv h-1 mJ-1m3, en cuevas turísticas y lugares de trabajo donde los trabajadores deban realizar una actividad física intensa.
Cuando la distribución de aerosoles en el aire difiera de forma significativa de la prevista en los escenarios habituales, el CSN podrá autorizar coeficientes de dosis específicos para ese lugar de trabajo. Estos coeficientes se aplicarían a la exposición interna debida al radón (Rn-222) y a sus descendientes de vida corta, y deberían estar justificados conforme a la metodología de la Publicación 137, parte 3, de la ICRP.
En este contexto, el CSN financió el proyecto RADosis, durante el periodo 2021-2024, con el objetivo de evaluar la aplicabilidad de las recomendaciones de la ICRP, estimar las dosis por radón en entornos laborales complejos y analizar las limitaciones metrológicas asociadas a la determinación experimental de los parámetros dosimétricos relevantes. Para ello, se revisaron las recomendaciones de la ICRP 137 y se actualizó la instrumentación de la cámara de radón del Instituto de Técnicas Energéticas (INTE) de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Esta actualización permitió medir la progenie de vida corta del radón y los aerosoles ambientales. También se realizaron campañas de medida en entornos de especial interés, como cuevas, minas y balnearios, tal como se observa en la figura 1.
El análisis de la Publicación 137 de la ICRP muestra que no siempre es sencillo establecer parámetros comunes que representen los distintos escenarios considerados, como lugares de trabajo convencionales, minas o cuevas turísticas. Esta dificultad se debe, sobre todo, a la elevada variabilidad del factor de equilibrio (F) y de las fracciones de los aerosoles radiactivos: la fracción libre (fp) y las fracciones adheridas en los modos de nucleación (fn) y acumulación (fa).
Esta observación se ha visto respaldada por el estudio paramétrico realizado con un modelo de cajas y por las medidas obtenidas durante el proyecto. En algunos casos, estos resultados no coinciden con los valores representativos de F y fp indicados en la ICRP 137, lo que puede dar lugar a coeficientes de dosis significativamente más elevados.
Además de medir la concentración de la progenie de radón, para estimar correctamente la dosis es necesario conocer fp y la posible existencia de fn. Sin embargo, solo existe en el mercado europeo un equipo capaz de llevar a cabo estas mediciones y no se dispone de trazabilidad para ellas. En el proyecto se ha encontrado una buena correlación entre la fracción libre, fp, y la concentración de partículas. Destaca la elevada fracción libre presente en lugares con una concentración de partículas baja (<2000pt cm-3), que puede llegar a duplicar el valor del coeficiente de dosis propuesto en ICRP 137 y, en consecuencia, en la resolución del CSN. Por tanto, la concentración de partículas podría servir como indicador experimental para aplicar el coeficiente de dosis. Actualmente, hay equipos portátiles en el mercado que pueden realizar estas mediciones en continuo en lugares de trabajo en condiciones extremas con buena precisión.
Mientras no se disponga de un sistema metrológico adecuado, algunas autoridades están introduciendo un paso previo antes de calcular la dosis mediante coeficientes de dosis. Este paso consiste en establecer un nivel de referencia para la exposición al radón. Así, una vez confirmado que la concentración promedio anual de Rn-222 es superior a 300 Bq/m3, se evalúa la exposición al radón en kBq h m-3 y, si se supera el nivel de referencia, sería necesario evaluar la dosis.
La conclusión final es que resulta necesario desarrollar un sistema metrológico adecuado para estimar las dosis. Mientras no exista, debe tenerse en cuenta que el uso de los dos coeficientes de dosis recomendados por la ICRP 137, definidos según escenarios preestablecidos y la actividad física, puede dar lugar a errores significativos en el cálculo de la dosis.

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